Bocados De Mi Escencia
- Sara Benavides

- 10 ago. 2021
- 7 Min. de lectura
I
Su corazón latigaba de una forma arritmica y desenfrenada, una amargura no muy comprensible, estaba atandose a una desición, ya no estaba tan segura de que lo que en el pasado fué maravilloso, llamase su atención ahora.
Con los ojos puestos en las letras, y aquel futuro, tan incierto para sus expectativas, tan pobre para ser decifrado, no sabe amar más que lo que otros aman, desea abandonar su camino.
¿Hay alguna respuesta?, Ya no quiere decepcionarlos más, ella ya está decepcionada, su pasión se redujo a fragmentos de tiempo que deben ser cosidos, escuchó a la voz equivocada, convenciendose a si misma de ser aquella la ruta por la que debía encaminarse.
¿Se puede empezar de cero?, Su desición no fué acertada, no estaba lista, no tuvo tiempo para dejar atrás aquello que casi le atascó en su antiguo refugio, creció la incertidumbre en su corazón por la inexistencia de esperanza.
Cuanto más falta por recorrer en ese camino, más siente que no es el indicado, pero tiene miedo, no quiere decepcionar más a sus pilares de luz, no de nuevo.
Encontró su camino en las palabras de un recuerdo, grabadas en un mensaje que ya lleva algo de tiempo, pero que nunca será olvidado.
El camino comienza a forjarse en su desición, va a buscar su verdadero rumbo, a convertirse en aquello que realmente quiere ser, hizo falta mucho para descubrirlo, pero la vocación no se abandona.
Aún le duele, siente que renuncia al que una vez fué su sueño, no le disgusta ese mundo, podría acostumbrarse a el sin duda alguna, pero no era su lugar, así que no iba a dejarse llevar.
Llegó la emancipación de sus sueños, que comienza con un concurso de escritura, dónde espera ser apoyada.
II
Amor del más profundo y fraternal, secretos y susurros por revelar, mentí despiadadamente y no sé si decir la verdad, aunque hay amor en la amistad, "Te Amo", no lo puedo ocultar, ¿Hay amor en el amor?, ¿Me amas como te amo yo?
¿Que cosa es en si el amor?, Te amo, no hay más explicación, te he dicho cuando te amo, pero si los tuyos no guardan el mismo significado. ¿Que tanto me amas en verdad?, No sé si te lo deba cuestionar, pero ya no te puedo engañar, no te amo como tú me dices amar.
Crecida estoy ya, madurez, la debo conocer, pero para finalmente poder crecer, primero debo decirte la verdad. Te amo, ¿Me amas igual?, Si lo haces ¿Para ti que es amar?, Te conozco, estás lleno de honestidad, pero no sé si sea está la realidad
Te desconozco y tú a mí, pero no te puedo dejar de amar, estás tan lejos pero tan cerca en mi pensar, te anhelo, te soy como los peces al mar.
He mentido, Porque no se cuál es la verdad, nunca en mi vida experimenté ese falso "amar", no te miento al decir que te amo, pero no es el afecto que estás esperando
¿Perdonarías a esta petimetre por su engaño?, ¿Dejarías de quererme como lo haces tanto?, No soy ese amor de novela que tanto estás esperando, no sé cómo quererte, pero quiero hacerlo tanto.
No te rompas en mis manos, no me dejes de soñar, no me olvides en el llanto ni por el viento me dejes llevar. Ya he llorado bastante porque no se como amar, pero se que te amo, este "te amo" es de verdad.
Pero no sé si es el "Te Amo" que quieres escuchar.
III
Los ojos del santo miran el último suspiro, sus causas y su fuente, de dónde ha salido, a dónde ha ido.
Miran al hombre que sufre adolorido en la camilla de un hospital al que ha llegado malherido, no herido físicamente, por ningún lado este sangra, está enfermo ya de muerte pero por su fe se salva. Sus suspiros son lamentos y se mezclan con el viento de una sala que apesta al conocido "olor de enfermo", aunque llora en el silencio, cuando nadie le está viendo, consolando a su familia por lo que el mismo está sufriendo.
Que decía entre sonrisas "Dios me sana, Dios me cuida", más lloraba en el silencio cuando nadie le veía. Que siendo sano repetía hallando en mente la alabanza "tranquilos que mi alma en la paz del señor descansa".
Apagados sus sermones, aún rogando en oraciones, más por el perdón en su alma que por todos sus dolores, con el aire que le falta siente que se le escapa el alma, y la abraza con desespero hasta ponerla contra el suelo.
Aún valiente persevera, pues su alma no está enferma, y con sueños enseñaba, aún estando postrado en cama, cantando en su cabeza la melodía de grandeza y exaltando con alegría al mismo que le dió la vida.
Los ojos santos lo ven como el se ve a si mismo, ya ganando la carrera que para otros había perdido, el esfuerzo fué valioso para aquel hombre cansado, que por dentro agradecía este que era su milagro.
Miran al cansado y con susurros le apoya, "descansa mi bien, hasta aquí ha llegado tu hora", con una misión cumplida y un suspiro ya aliviado marcha al cielo ya su alma estando libre de pecado.
Suspiros ya se escuchan, son sonidos de lamento, aunque algunos festejaban, al fin el hombre había muerto.
IV
Yo soy el arte, soy la inspiración
Soy un juego descabellado, una historia sin razón, una canción sin melodía, una monarca sin corazón.
Juventud prevaleciendo en mi sangre, entregando mi aptitud para escribir. El arte me brinda la corona para forjar un destino y tu diriges el camino para llegar.
Oscuridad hay en el mapa del reino de las picas, más no hallarás muerte en exhuberancia, solo un punzante ejército de dolor, habitantes de cabeza y cuyos corazones han sido arrancados.
El cementerio, nuestro método de matanza se escribe en la oscuridad de la tinta que se derrama con el descenso de cada víctima, cada ser que osa comparar nuestra raza con los "corazones"
Para los fuertes no está permitido llorar, no sigo la ruta de alguien más, trazaré mi propio camino en la oscuridad de mis versos, las letras ilustran mis sentimientos y los trazos mi corazón.
Me llaman la escencia de un antiguo sufrimiento, por la espada de mis súbditos han muerto cientos y miles, espadas que se afilan en líneas contra el papel para trazar futuras lágrimas.
En las palabras y los pensamientos, en los corazones y las letras de cientos de escritores, allí me encuentro.
Les condenó a la lectura, si osan desobedecer, morireís.
V
Nací para conocerte, lo he sabido desde el primer momento en que te Vi, con tu sonrisa de marfil y tus ojos de chocolate.
He nacido para seguir tu brillante ser, como un germen de girasol al seguir a su amado, la fuente de su vida y la razón de su existencia, como cada desenfrenado latido que pulsa mi corazón con tu invaluable presencia, con cada roce de nuestras manos que me devuelve la respiración, con cada palabra de tus labios de fresa que agrega una gota de vida a mi seca y desesperada raíz.
He admirado tu brillo con el asombro de cada una de las flores que además me rodea, porque has sido mi sol desde el inicio de mis días, más eres la luz de tantas flores que son como yo, no poseo nada de especial, mi escencia es similar a la de cientos de Miles de personas en el mundo, que ven el sol en tu ser, porque no hay otra cosa que ver.
¿Hasta cuándo amado mío, he de vivir sabiendo, que te hallas a años luz de mi vida?, ¿Cuando más te seguirán mis ojos con este amor que nunca muere?, Sabiendo que sin importar cuánto te admiren mis ojos nunca vendrás a mis brazos, nunca habrás de amarme sin importar tus caricias, esa luz de las caricias que también reciben otras flores.
La noche llegará pronto, y te irás de mí, y volverás una mañana, y no serás el mismo. Más tu luz seguirá ahí, acariciando mis pétalos, nutriendo mi centro, llenando mi vida de dicha y cautivando mi ser, mientras lo haces de igual forma con el resto de las flores como yo, pues eres de nadie, y somos de ti.
¿Serás siempre tu el sol de mis días?, ¿Te irás?, ¿Volverás?, No lo sé, nadie lo sabe, pues no eres infinito, y no soy quien para frenarte.
Y me iré, más no extrañarás mi presencia, seré solo una flor entre las muchas, que floreció con la intención se seguir al Sol, y se marchita al saber que solo eso podrá hacer.
Morirán también las demás, ni sé quién morirá primero, más tu seguirás ahí, tan lejos y a la vez tan cerca, tan tú cómo todos los días, torturando mi ser con tus caricias, que ahora queman mis pétalos, mientras mi centro sigue buscándote con desespero, aferrándose a la poca vida que aún me brindas con tu luz.
¿Notarás acaso mi partida?, Probablemente ni siquiera hayas notado mi existencia. ¿Se apagará tu luz algún día? espero que no, pues muchas como yo aún viven de tu escencia.
El día llegará, en el que solo sufriré, seca y opaca, caeré y toda la vida que alguna vez tuve, será otorgada a alguien más, que nacerá en el lecho de mi muerte, y seguirá tu luz, como todas las demás.
Espero que algún día llegues a siquiera recordar mi nombre.
Te amo.
VI
Si alguna vez tuve amigos, se los ha llevado su propio ego, pues eran estrellas, estrellas que brillaban para mí, y se han ido, pues querían ser un sol que yo no había pedido aún en mi vida, y creían ser capaces de conseguir algo en mi no deseado.
Si alguna vez, si realmente llegué a amar alguna vez, ya no estoy muy segura, pues en estos momentos, estoy sola con la luna.
Si alguna vez hubo alguien interesado en no dejarme sola, pues que vuelva ahora, no hay otro momento, no hay otro lugar, me estoy marchitando sola en mi eterna oscuridad.
Si alguna vez existió un sol para calentar mi corazón e iluminar mis días, que vuelva ahora, porque está noche está invadiendo cada hora más mis entrañas.
Si alguna vez me amaron en verdad, si aún me aman, si me llegan a amar, lleguen a mi pronto, no me gusta esta soledad, aunque no puedo evitar pensar que la luna me acompaña.
Si alguna vez la vida fué justa, ojalá pronto vuelva a serlo, porque alrededor de mi luna todo está desierto, más hay cientos de Miles de estrellas en el cielo.
Si alguna vez digo que te quiero, no me trates como a una reina, porque como la luna, solo necesito luz para destacar, porque si una vez te quiero, no te puedo amar, si te acercas demasiado, me puedes destruir, Porque la vida es injusta, y eso una estrella no puede cambiarlo.
Si te parezco tonta, dilo y brilla, para que así yo también pueda brillar, brilla como lo hace una estrella, como lo hace el Sol, y entonces ya no estaré sola, Porque separados estaremos juntos, porque nos amaremos y eso es lo que importa
Si te quiero, no me ames, si te amo no me quieras, solo yo decidiré quien será mi estrella, no te lances al vacío sin tener una respuesta, Porque así como la luna, yo también soy coqueta, pero tímida, pues no tengo luz propia.
Porque soy la luna, pero estoy sola con ella.



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